Libro cuarto · Parte segunda · Título sexto Capítulo V. Del arrendamiento de las fincas rústicas
Artículo 2334
El propietario de un predio rústico debe cultivarlo sin perjuicio de dejarlo descansar el tiempo que sea necesario para que no se agote su fertilidad. Si no lo cultiva, tiene obligación de darlo en arrendamiento o en aparcería, de acuerdo con lo dispuesto en la legislación vigente.
REFORMADO POR DEC. 565, P.O. 53 DEL 4 DE JULIO DE 2021.
Artículo 2335
La renta debe pagarse en los plazos convenidos, y a falta de convenio, por semestres vencidos.
Artículo 2336
El arrendatario no tendrá derecho a la rebaja de la renta por esterilidad de la tierra arrendada o por pérdida de frutos proveniente de casos fortuitos ordinarios; pero sí en caso de pérdida de más de la mitad de los frutos, por casos fortuitos extraordinarios.
Entiéndase por casos fortuitos extraordinarios: incendio, guerra, peste, inundación insólita, langosta, declaración de pandemia, terremoto, u otro acontecimiento igualmente desacostumbrado y que los contratantes no hayan podido razonablemente prever.
En estos casos el precio del arrendamiento se rebajarán proporcionalmente al monto de las pérdidas sufridas.
Las disposiciones de este artículo no son renunciables.
REFORMADO POR DEC. 80, P.O. 103 BIS DEL 26 DE DICIEMBRE DE 2021.
Artículo 2337
En el arrendamiento de predios rústicos por plazo determinado, debe el arrendatario en el último año que permanezca en el fundo, permitir a su sucesor o al dueño, en su caso, el barbecho de las tierras que tengan desocupadas y en las que él no pueda verificar la nueva siembra, así como el uso de los edificios y demás medios que fuere necesarios para las labores preparatorias del año siguiente.
Artículo 2338
El permiso a que se refiere el artículo que precede no será obligatorio sino en el período y por el tiempo rigurosamente indispensable, conforme a las costumbres locales, salvo convenio en contrario.
Artículo 2339
Terminado el arrendamiento, tendrá a su vez el arrendatario saliente, derecho para usar de las tierras y edificios por el tiempo absolutamente indispensable para la recolección y aprovechamiento de los frutos pendientes al terminar el contrato.